Biografia De Doña Jimena

Jimena proseguía siendo dueña de todos sus bienes y heredades y contaba con el apoyo de su familia, específicamente de sus hermanos Rodrigo Díaz, conde de Oviedo, y Fernando Díaz. En cuanto al exterior de esta iglesia, podemos encontrar una fusión especial entre el románico y el naciente gótico. Dentro suyo podemos encontrar un sistema de apoyos que es verdaderamente característico del románico y, además, las cúpulas de crucería cubren todo el edificio. Se puede destacar que cerca de esta Iglesia de San Miguel tienen lugar dos de las celebraciones más conocidas y tradicionales de Palencia. La iglesia de San Miguel está situada a orillas del río Carrión, en la localidad de Palencia y es de estilo tardorrománico y protogótico.

María paladeará los bienestares de los amores de juventud, perdida entre los abrazos de sus amantes, pero en el momento en que conozca el matrimonio que su padre ha pensado para ella, lo acatará como digna heredera. Decidido a emular las gestas de su abuelo, Sancho el Mayor, y convencido de que le corresponden todos y cada uno de los reinos por su primogenitura, Sancho acatará la resolución de su padre, pero decidido a no respetarla. Desde niño, siempre supo que su hermana Urraca era su auténtica rival, pero en la cima de su poder relajó sus costumbres y cedió al halago simple, hecho que aprovechó Bellido Dolfos para engañarlo. Lo único es cierto que su padre era Diego, conde Oviedo y que era sobrina del rey Alfonso VI. Las tropas napoleónicas asolaron con cualquier objeto valioso del templo, entre ellos los restos del Cid y su familia.

Jimena, Señora De Valencia (1099-

Se moverá por la corte con una seguridad inexorable, pues decidió jugar al ajedrez de Alfonso y sabe que el monarca le debe demasiado. No hay constancia escrita de que acompañara a su esposo en el primer destierro del guerrero. En el año 1089 Jimena y sus tres hijos son encerrados por orden del monarca Alfonso VI de Castilla. En 1094, cuando el Cid, ya ha conquistado la localidad de Valencia, y vence en la Guerra de Cuarte, se reúne con sus mujer e hijos en Valencia. En el momento en que fallece Rodrigo Díaz de Vivar en 1099, Doña Jimena se convierte en Señora de Valencia.

biografia de doña jimena

La leyenda había dibujado un retrato de esposa resignada y dócil, pero la realidad arroja en este momento un perfil muy distinto de ella. Es quien administra sus características cuando no está y se debe tener presente que él pasó mucho más tiempo fuera de Castilla que dentro de ella. Si bien no tengamos rastros reportajes de ella, nos permiten ver a una mujer esencial.

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Jimena padecerá por verlo crecer en la distancia, pero Diego mostrará su amor filial con constantes regalos y atenciones. Su porte y belleza lo transformarán en un jóven adorado por las mujeres, e incluso Almâ, hija de Inés de Aquitania, va a ser su amante. Aunque por sus venas corra el ímpetu de las damas de su familia, su historia va a ser un vuelo tan corto como intenso.

Va a quedar unido a su hermana por un rito ancestral, y cuando ella se distancie paulatinamente, la buscará en otros cuerpos y otras mujeres, obsesionado por tener un heredero que perpetúe sus conquistas. Aparentemente Doña Jimena era hija de Diego Fernández, Conde de Oviedo y Cristina Fenández. Jimena estaba vinculada con la nobleza castellana y con el permiso del rey Alfonso VI de Castilla, la joven contrajo matrimonio con Rodrigo Díaz de Vivar. La mujer fiel que continuó apoyando a su esposo en los instantes más duros, aunque tuvieron que estar separados a lo largo de mucho tiempo.

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Desde los poemas medievales, a través del romancero, el teatro y el cine, llegamos hasta las recientes biografías de nuestro personaje. De todo hay, y aguardamos que el lector avive su curiosidad sobre don Rodrigo Díaz de Vivar, cuya presencia es prácticamente constante en nuestra literatura. La identidad de Doña Jimena queda de este modo firmemente establecida, debiendo desecharse todas y cada una de las leyendas y fábulas forjadas por los juglares en torno a unas supuestas Mocedades del Cid con un inexistente conde Gómez, que muere a manos del Cid, y la exigencia matrimonial de Doña Jimena ante el rey Alfonso VI. Si bien no estuviera en su mente el rigor histórico, como se puede observar, Zorrilla refleja claramente la confusión que a la altura del siglo XIX existía sobre el nombre del padre de Doña Jimena cuando dice “Si Gómez, Gormaz ú Orgaz no sé; por Lozanes uso tomarle” y lanza la duda dejando que “averigüelo Vargas”.

Una de las cuestiones más características de este edificio es su espectacular torre, que tiene enormes ventanales y un remate increíble en las almenas, que nos hace rememorar el aspecto de una fortaleza. Refiriéndonos a la escultura, sin entrar en votaciones artísticas, siendo tan evidente la figura de Sofía Loren, me resulta una imagen sorprendente y falta de sentido para estar entronizada en un lugar tan emblemático de Orgaz. Si se trataba de hacer un homenaje a la mujer orgaceña pienso que debería haberse empleado otra iconografía. La escultura elegida para esta representación evoca de manera inequívoca a la actriz italiana Sofía Loren, protagonista de la película El Cid, iconografía que no almacena relación alguna con los letras y números físicos y con la imagen que los orgaceños podamos tener de las mujeres de nuestro pueblo. El título de Conde de Orgaz no existió hasta que el rey Carlos I se lo otorgara en el año 1520 al Señor de Orgaz D. En el siguiente romance correspondiente al “Romancero del Cid” se dice “Y que el de Orgaz se pasea… “ citando al padre de Doña Jimena, el Conde Lozano, al que va a dar muerte el Cid.

Aquí estuvieron hasta el momento en que, en 1447, el abad Pedro del Burgo derribó la iglesia románica para crear la actual de estilo gótico y removió todos los sepulcros, incluido el del Cid, que pasó a estar frente a la sacristía, asentado sobre 4 leones de piedra. En 1272 Alfonso X quiso honrar de una manera más digna al Cid y mandó construirle un sepulcro de piedra. Desde el mencionado nicho lo trasladó al centro de la iglesia y a su lado su mujer en una caja de madera policromada.

Sus restos pasaron a reposar al lado de los de su marido en San Pedro de Cardeña en un nicho en la pared derecha del altar mayor. Esta y el resto de magnates cristianos pidieron al rey que retuviese la localidad en sus manos. Pero Alfonso VI, una vez comprobada la dificultad de proteger ese territorio tan alejado de sus dominios, rechazó la propuesta y dispuso su evacuación. En el mes de junio del 1094 el Cid entra en Valencia y es de sospechar que Jimena acompañaba a su marido. El 15 de agosto de 1097 tuvo que lamentar el fallecimiento de su hijo Diego en la batalla de Consuegra en frente de los almorávides.