Carl Rogers

Carl Rogers (1902-1987) fue un psicólogo estadounidense. Desarrolló la Psicología Humanista, también llamada la Tercera Fuerza de la Psicología. Según el psicólogo Abraham Maslow, Carl Rogers fue uno de los principales responsables del acceso y reconocimiento de los psicólogos al universo clínico, antes dominado por la psiquiatría médica y el psicoanálisis. Su postura como terapeuta siempre ha estado respaldada por una sólida investigación y observaciones clínicas.

Carl Rogers (1902-1987) nació en Oak Park, Illinois, EE.UU., el 8 de enero de 1902. Era el hijo medio de una familia protestante, donde se cultivaban ampliamente los valores tradicionales y religiosos junto con el fomento del trabajo duro. A la edad de doce años, Rogers y su familia se mudaron a una granja, donde se interesó por la agricultura y las ciencias naturales en una tierra tan fértil y estimulante.

En la Universidad de Wisconsin, se dedicó inicialmente a profundizar sus estudios en las ciencias físicas y biológicas. Poco después de graduarse en 1924, en vista de las expectativas de su familia, comenzó a asistir al Seminario Teológico Unido en Nueva York, donde recibió una visión filosófica liberal de la religión. Al trasladarse al Teachers College de la Universidad de Columbia, se le introdujo a la psicología. Obtuvo su maestría en 1928 y su doctorado en 1931.

Sus primeras experiencias clínicas, basadas en la tradición conductista y psicoanalista, las realizó como interno en el Instituto de Orientación Infantil, donde sintió la fuerte ruptura entre el pensamiento especulativo freudiano y el mecanismo de medición y estadística del conductismo. Después de recibir su doctorado, Rogers se unió al equipo del Centro Rochester, del cual se convertiría en director. Durante este período, observó las ideas y ejemplos de Otto Rank, que se había separado de la línea ortodoxa de Freud.

Fue trabajando en Rochester que se lograron nuevos conocimientos y percepciones del tratamiento psicoterapéutico que lo liberaron de los fuertes lazos académicos y conceptuales que existían en la enseñanza y práctica de la psicología. En 1949, Rogers asumió la cátedra de psicología en la Universidad de Ohio. Habiendo pasado mucho tiempo involucrado directamente con la clínica, se hizo evidente que durante su trabajo activo con los clientes, había logrado nuevas formas de pensar sobre la práctica psicoterapéutica que eran muy diferentes de los enfoques académicos convencionales. En cualquier caso, la crítica inicial que recibió y el interés que los estudiantes mostraron por su teoría le obligó a explicar mejor sus puntos de vista, dando lugar a una serie de libros, principalmente de Consejería y psicoterapia (1942).

En 1945, Carl Rogers se convirtió en profesor de psicología en la Universidad de Chicago y secretario ejecutivo del Center for Therapeutic Counseling, cuando desarrolló y definió su método de terapia centrada en el cliente a partir del legado de otros teóricos, especialmente de Kurt Goldstein, formulando una teoría de la personalidad y llevando a cabo investigaciones sobre la psicoterapia, lo cual se hizo muy poco sobre el enfoque del momento, el psicoanálisis.

En 1957, Rogers pasó a enseñar en la Universidad donde se graduó, Winconsin, hasta 1963. Durante estos años, lideró un grupo de investigadores que realizaron un brillante estudio intensivo y controlado, utilizando psicoterapia centrada en pacientes esquizofrénicos, obteniendo, en algunos puntos, mucho material sobre la relación terapéutica y muchos otros datos de interés científico, en términos estadísticos, con éstos y sus familias. De todos modos, fue el comienzo de un acercamiento más humano a los pacientes del hospital. Desde 1964, Rogers ha estado asociado con el Centro para el Estudio de la Persona en La Jolla, California, entrando en contacto con otros teóricos humanistas, como Maslow, y filósofos, como Buber y otros.

Carl Rogers ha sido agraciado por muchos psicólogos por su trabajo científico, y atacado por otros, que vieron en él y en su teoría una aproximación tonta y peligrosa al estado y poder que tenía, especialmente en los círculos médicos que se vieron obligados a reconocer, a expensas de las innumerables investigaciones serias llevadas a cabo por Rogers y sus asistentes, que el psicólogo puede tener tanto o más éxito en el tratamiento pisco-terapéutico que un psiquiatra o psicoanalista. Fue elegido dos veces presidente de la Asociación Americana de Psicología y recibió los premios a la Mejor Contribución Científica y al Mejor Profesional de la misma asociación.

Carl Rogers murió en San Diego, California, EE.UU., el 4 de febrero de 1987.

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