Como Era La Sociedad Inglesa En La Primera Mitad Del Siglo Xix

El avance del barco de vapor fue más lento, hasta el momento en que aparecieron los navíos de hélice que redujeron significativamente la duración de las travesías transatlánticas. Los nuevos transportes dejaron el avance del comercio de larga distancia y también la integración de los mercados nacionales a través de las redes ferroviarias y fluviales. Las comunicaciones conocieron un gran salto cualitativo por la aplicación del invento de la máquina de vapor al transporte terrestre y al marítimo .

Además de esto, la nueva ley de pobres ha devenido un objeto de odio sólido para los cultivadores también, porque ellos mismos siempre corren el riesgo de que se les aplique. En el momento en que después se llamó a los soldados y la policía fue reforzada, ellos condujeron con suma capacidad operaciones de distracción, y mientras destruían en un espacio los soldados marchaban en dirección opuesta engañados por alarmas falsas, por último hubo incendios particulares y hasta tentativas de asesinato. Muchos le retiraron su acompañamiento por desaprobación, otros por temor, y la tranquilidad se restituyó por sí misma.

Pese a las desamortizaciones agrarias, la economía agraria latifundista con mano de obra barata y abundante, no tuvo estímulo para mecanizarse y tirar de la industria. La industria se concentró en Cataluña , y País Vasco , con la aportación carbonífera de Asturias. A lo largo de todo el siglo XIX se dieron enormes adversidades para desplegar una política liberal progresista que desplazara del poder a la aristocracia terrateniente.

Estaciones Mucho Más Impresionantes Del Mundo

¿Qué otro recurso le queda a aquellas personas en el momento en que no hallan trabajo y no desean sublevarse contra la sociedad, sino más bien limosnear? No es para asombrarse el ver esa muchedumbre de mendigos que la policía ordena circular constantemente y que en su mayoría son hombres aptos para el trabajo. Ellos deambulan de ordinario en compañía de su familia, cantan en las calles algún romance habitual, o recurren a la caridad de los transeúntes con un pequeño alegato. Y es notable cómo están esos mendigos únicamente en los distritos obreros y visto que solo viven merced a las limosnas que reciben prácticamente de forma exclusiva de los obreros.

Si los distritos rurales ingleses son una imagen fiel del antagonismo entre proletarios y grandes capitalistas, la situación de los campesinos galeses se ajusta a la decadencia cada vez más marcada de la pequeña burguesía ciudadana. En el país de Gales, no hay, por decirlo así, sino pequeños cultivadores que no pueden vender con igual ganancia sus modelos a precios tan bajos como los enormes cultivadores, que son sus competidores en el mercado. Además, la naturaleza del país en varios sitios sólo permite la cría de ganado, que es una actividad menos remuneradora; y los galeses, si bien solo sea con motivo de su particularismo nacional que les tan querido, son mucho menos inclinados a todo cambio que los cultivadores ingleses.

Los Orígenes De La Ciudad

Pero la burguesía defiende sus intereses con todas las fuerzas que es capaz de usar, merced a la propiedad y al poder del estado de que dispone. Desde el momento en que el obrero quiere huír al estado de cosas de hoy, el burgués se transforma en su enemigo declarado. (la primera máquina que recibe el algodón en rama) y murió a consecuencia de las lesiones recibidas; el 3 de agosto, en Dukinfield, un tornero de bobinas murió arrastrado por una correa; todas sus costillas fueron hundidas. El hospital de Manchester atendió, solamente a lo largo del año 1843, 962 casos de lesiones y mutilaciones ocasionadas por máquinas, mientras que el total de accidentes de todo género llegó a la cifra de 2 426, lo que provoca que 2 accidentes de cada cinco se debiesen a las máquinas.

La relación patriarcal que disimulaba hipócritamente la esclavitud de los obreros hacía que el obrero debiera por necesidad mantenerse intelectualmente fallecido, desinformado de sus propios intereses, simple especial. Y es eminentemente la industria y las enormes urbes lo que ha contribuido de modo determinante a esta evolución. Más allá de que el campesinado de la Inglaterra exactamente nos enseña las secuelas que tiene sobre las condiciones de vida en los distritos rurales la presencia de un variado proletariado agrícola a la vera de enormes características, en el país de Gales comprobamos la presencia de pequeños cultivadores.

Distritos Y Zonas

Sin embargo, en lo que concierne a las causas de menor importancia, y cuyo efecto no es popularizado, ellas pueden realizar bastante. Si el industrial no se enfrentara a una oposición concentrada, masiva, de una parte de sus obreros, poco a poco reduciría poco a poco más los sueldos para acrecentar su ganancia; la pelea que él debe mantener con sus competidores, el resto industriales, lo forzaría a ello y el salario caería pronto a su nivel mínimo. Pero la rivalidad de los industriales entre sí es, en las condiciones normales medias, frenada por la oposición de los obreros. Pero ella, la burguesía, sí consigue beneficio de los perfeccionamientos mecánicos; a lo largo de los primeros años en que muchas máquinas anticuadas trabajan todavía y en que el perfeccionamiento no se ha popularizado, tiene la mejor ocasión de amasar dinero; sería bastante soliciar que ella tenga asimismo ojos para los inconvenientes de las máquinas de este modo perfeccionadas. Si se recuerdan las condiciones de vida de los trabajadores, si se piensa hasta qué punto sus viviendas se encuentran amontonadas y cada rincón literalmente abarrotado de gente, si se tiene presente que los enfermos y los sanos duermen en solo una y misma habitación, en solo una y misma cama, resulta asombroso que una patología tan infecciosa como esa fiebre no se propague más aún.

El Proletariado Industrial

La utilización de esa medicina se halla muy extendido en todas y cada una de las grandes ciudades y zonas industriales del reino. En la otra orilla del Medlock, en Manchester propiamente esa, hay un segundo enorme distrito obrero, que se prolonga a ambos lados de Deansgate hasta el barrio comercial y que por recorridos no aventaja en nada a la antigua localidad. En particular, cerca del vecindario comercial, entre Bridge Street y Quay Street, Princess Street y Peter Street, la aglomeración de inmuebles supera en algunos sitios a aquella de los más angostos patios de la ciudad antigua. Allí hay largos callejones estrechos, entre los cuales se encuentran rincones y recodos, y pasadizos cuyas entradas y salidas están dispuestas con tan poco método que, en similar laberinto, a cada paso se mete uno en un callejón sin salida o va a parar a donde no es, en el momento en que no conoce intensamente cada pasadizo y cada patio.

Los obreros charlan un idioma diferente, tienen otras ideas y concepciones, otras costumbres y otros principios morales, una religión y una política diferente a las de la burguesía. Se trata de dos pueblos diferentes, tan distintos como si fueran de otra raza, y hasta aquí, conocemos solo una de ellas en el continente, la burguesía. Y sin embargo, es precisamente el segundo, el pueblo de los proletarios, el que es con mucho el más importante para el futuro de Inglaterra. Antes de que arriben a ellos las primeras importaciones, la demanda no cesa de medrar, y los precios con ella. Se quitan las primeras mercancías que llegan, las primeras ventas animan aún mucho más las transferencias, los pedidos esperados garantizan precios todavía mucho más elevados.

No obstante, el fruto más importante de esta revolución industrial es el proletariado inglés. Leach cita casos equivalentes en cuanto a Stockport, donde en 1835, 800 hilanderos estaban empleados y únicamente 140 en 1843, a pesar del desarrollo sensible de la industria de Stockport en los últimos 8 o 9 años. Se hicieron perfeccionamientos análogos en las máquinas de cardar, lo cual ha dejado a la mitad de los obreros sin trabajo.