Conde de Saint-Simon

El conde de Saint-Simon (1760-1825) fue un pensador y teórico social francés, uno de los fundadores del socialismo cristiano.

Claude-Henri de Rouvroy, conocido como Conde de Saint-Simon, nació en París, Francia, el 17 de octubre de 1760. Descendiente de una familia aristocrática, era sobrino nieto del duque de Saint-Simon, famoso por sus memorias de la corte del rey Luis XIV, cuando tenía 17 años ingresó en el servicio militar. Fue enviado para ayudar a las colonias americanas en la guerra de independencia de los Estados Unidos entre 1779 y 1783.

De vuelta en Francia, se convirtió en republicano y se unió a la Revolución Francesa (1789-1799), abandonando su título nobiliario. En 1793, Saint-Simon fue arrestado, acusado de especulación, cuando compró tierras recientemente nacionalizadas por el gobierno revolucionario a bajo precio. A riesgo de su vida, se opuso a la violencia revolucionaria. Liberado en 1794, se encuentra en una posición financiera cómoda con la valoración de sus activos. Los lujosos salones de su casa recibieron a gente importante de todas las áreas.

El pensamiento de Saint-Simon

A los 40 años, Saint-Simon retomó sus estudios e ingresó en la Facultad de Medicina y en la Escuela Politécnica. Viaja a Alemania, Reino Unido y Suiza. En ese momento, comenzó a escribir sobre política, economía y filosofía. Su primera obra fue «Lettres d’um Habitant de Genève à ses Contemporains» (1802) (Cartas de un habitante de Ginebra a sus contemporáneos), en la que trazó el esquema de su pensamiento en la creación de una nueva religión, basada en la ciencia, y propone que los científicos ocupen el lugar de los sacerdotes en el orden social.

La situación de los trabajadores en las primeras décadas del siglo XIX inspiró cambios humanitarios y religiosos. El Conde de Saint-Simon incluso pensó en un cambio radical del cristianismo para poner fin a los abusos de los que culpó a los vestigios del feudalismo, proponiendo una especie de alianza progresista de la burguesía y los trabajadores.

El Conde de Saint-Simon se dedicó a escribir varios artículos científicos y filosóficos, buscando obtener apoyo para sus ideas, creando un ferviente grupo de adeptos, que llegaron a ser conocidos como «santos-simonistas», entre ellos banqueros, políticos, ingenieros y escritores influyentes, como el historiador Augustin Thierry y el filósofo Auguste Comte, creador del positivismo.

Ideas del Conde de Saint-Simon

Para Saint-Simon, los cambios socio-políticos están determinados por el avance de la ciencia, la moral y la religión. Precursor del socialismo, idealizó una sociedad futura dominada por científicos, banqueros, industriales, comerciantes y trabajadores. El lema del pensamiento de San Simón era: «A cada uno según su capacidad, a cada capacidad según su trabajo».

Socialismo utópico

Saint-Simon fue considerado un notable socialista utópico, el primero en admitir la necesidad de una economía planificada. Dio gran importancia a una producción abundante y eficiente, al uso del conocimiento científico y tecnológico enfocado a la producción, en beneficio del interés general.

Últimos años de vida

En 1823, en una crisis nerviosa, Saint-Simon intentó suicidarse con una pistola, pero el disparo le quitó uno de sus ojos. A pesar de su rechazo al clero, sus últimas obras son de libre inspiración religiosa: «El Catecismo de los Industriales» (1823) y «El Nuevo Cristianismo» (1825), donde proclama una hermandad de hombres que debe acompañar la organización científica de la industria y la sociedad.

El conde de Saint-Simon murió en París, Francia, el 19 de mayo de 1825.

El Conde de Saint-Simon recogió sus pensamientos en las obras:

  • Introducción a las obras científicas del siglo XIX (1807)
  • Memorias de ciencias humanas (1813-1816)
  • La reorganización de la Sociedad Europea (1814)
  • La industria (1816-18) (colaboración con Auguste Comte)
  • El sistema industrial (1821)

Frases del Conde de Saint-Simon

  • La sociedad es una fábrica.
  • Quien sabe cómo reírse de sí mismo se divierte mucho más.
  • A cada uno según su capacidad, a cada capacidad según su trabajo.

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