¿cuál Fue El Detonante De La Primera Guerra Mundial?

Cierto es que hubo rumores de la intención de la Puerta Sublime de comprar, además, múltiples embarcaciones de guerra a Chile y Argentina, algo que tenía muy preocupada a Rusia, pero sus proyectos, valga el juego de palabras, nunca llegaron a buen puerto. Tras la fundación del II Reich en 1871, su poder industrial y económico creció vertiginosamente, lo que le permitió dedicar copiosos elementos para rearmarse. “Los alemanes encontraban intolerable que Gran Bretaña siguiera manteniendo el control del mundo financiero y de los mares mediante su fuerte Armada”, afirma el historiador y periodista británico Max Hastings. En aquellos instantes, el foco de atención del Reino Unido se centraba en sus inconvenientes domésticos, entre ellos, los que estaban aflorando en una Irlanda dividida. Por otra parte, Berlín no parecía tener miedo el poder destructivo de la potente flota británica.

¿cuál fue el detonante de la primera guerra mundial?

El desenlace de la guerra supuso el desenlace de estos imperios, tal como el nacimiento de nuevos países como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia o Finlandia. Este ataque provocó que los Estados Unidos entraran en guerra, socios con los países de la Triple Entente. La participación de los norteamericanos terminó decantando la guerra. Ahora bien, más allá de esta victoria, los alemanes no lograron avanzar de manera definitiva por territorio ruso. Por su parte, Austria-Hungría atacó Serbia sin lograr ningún objetivo significativo. El 3 de agosto Alemania declaró la guerra a Francia que no había contestado a las exigencias de ultimátum.

Se Cumplen 100 Años De La Firma Del Armisticio Que Puso Fin A La Primera Guerra Mundial

Francia y Alemania perdieron el diez% de su población activa masculina, Austria-Hungría el 9,5, Italia el 6,2 y Rusia el 4,5. Las fábricas, las minas y los campos de cultivo de los territorios conquistados fueron destrozados. Después de la guerra, las deudas públicas de los estados se multiplicaron por diez.

En julio de 1914, las tensiones entre la Triple Entente (también famosa como los Socios) y la Triple Coalición (asimismo llamada Potencias Centrales) escalaron tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono de Austria-Hungría, por la parte de un nacionalista serbio-bosnioherzegovino a lo largo de su visita a Sarajevo. En el momento en que Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia un mes después, sus aliados intervinieron y el continente entró en guerra. Austria-Hungría atribuyó a Serbia la compromiso del atentado y, tras un ultimatum, le declaró la guerra . El desempeño de las alianzas militares constituidas en los inicios del siglo XX por las principales potencias de europa precipitó la extensión del conflicto fuera de las fronteras balcánicas.

El Disparo Que Terminó Con Europa

La resistencia del general Pétain transformó este campo de batalla en una tumba día tras día para millares de hombres. La paralización del avance alemán fue aprovechada por el general francés Joffre y el británico Haig para lanzar una ofensiva en el Somme. Rusia, con pretensiones hegemónicas en los Balcanes, llamando a la fraternidad eslava, movilizó sus tropas. Alemania, miembro de la Triple Coalición junto a Austria y también Italia, mandó un ultimátum a Rusia y Francia, que formaban la Triple Entente al lado de Gran Bretaña. En el frente occidental los Estados Unidos de América entraron en el conflicto a favor de Francia y Gran Bretaña.

Comenzó con las mismas tácticas militares del siglo XIX, que consistían en amplios movimientos de unidades de infantería, con apoyo artillero y de la caballería, con el propósito de tomar las situaciones contrincantes. Pero la entrada en juego de nuevas armas forzó a mudar de estrategia, y esta, a su vez, llevó a la aparición de otras armas. Mientras, en los Balcanes, avanzaba vertiginosamente el Ejército de Oriente, que, bajo mando del francés Franchet D’Esperey, reunía a franceses, británicos, serbios, helenos e italianos. El 8 de noviembre de 1918, en Múnich, una insurrección obrera proclamaba la república, y el 9 ocurría lo mismo en Berlín. El 10 el káiser Guillermo II escapó a Holanda y al día siguiente una delegación alemana firmó el armisticio. En 1916, Alemania dejó que la situación se pudriera en el frente ruso y se volcó en el occidental, lanzando una ofensiva sobre la línea fortificada francesa de Verdún.

Llega La Mano Negra

De este modo, Japón y Estados Unidos apoyaron a la Triple Entente, mientras que Bulgaria y el Imperio otomano se unieron a las filas de prusianos y austríacos. Sería injusto señalar a solo una nación como culpable de ocasionar aquella siniestra carnicería. No obstante, el tercer terrorista, llamado Gavrilo Princip, tuvo la fortuna de hallarse de frente con el automóvil del príncipe heredero. Tras matar a balazos al archiduque y a su mujer, Princip se descabulló entre la multitud, si bien poco después fue detenido por la policía. Juzgado en Viena y condenado a 20 años de prisión, murió en la prisión de tuberculosis casi cuatro años tras haber matado al heredero del Imperio austrohúngaro. Aquel magnicidio fue la justificación que todas y cada una de las potencias esperaban para iniciar una guerra que se había gestado años antes.

Piensa: La Guerra Y Yo

La Paz de Brest-Litovskentre Alemania y Rusia fue ventajosa en territorios para los germanos y marcó el desenlace del conflicto en el frente oriental. Enorme Bretaña, Francia e Italia, atacaron en conjunto y Austria-Hungría acabó rindiéndose. En el frente occidental, Alemania atacó Francia tras haber invadido Luxemburgo y Bélgica. Así, en pocos días, el ejército alemán llegó a estar a tan solo 40 km de París.

Con el apoyo de 16 divisiones estadounidenses, obligó a los alemanes a batirse en retirada hacia Amiens, Gante, Cambrai y Sedan. En el mes de octubre, los turcos deponían las armas tras la caída de Damasco y Alepo en manos del general británico Allenby. Una vez fue firmado el Tratado de Versalles en 1919, las potencias vencedoras firmaron el diez de agosto de 1920 el Tratado de Sèvres , cuyas cláusulas trastocaron el mundo árabe oriental dibujando con tiralíneas las fronteras de nuevos Estados en armonía con el Acuerdo Sykes-Picot, rubricado años antes por Francia y el Reino Unido.

Susto Por La Caída De Un Árbol En San José

Allí, el general francés Joffre, merced a la movilización de todo tipo de vehículos parisienses para llevar tropas al frente, frenó el progreso alemán y, de la mano del general Foch, les forzó a que se retiraran a las regiones fronterizas. Al fracasar el progreso alemán hacia el mar del Norte –los belgas anegaron la zona del río Yser–, se estabilizó una línea de frente, desde la frontera suiza hasta el canal de La Mácula, que se convirtió en una sanguinolenta guerra de trincheras hasta 1918. Hay que recordar que hasta el 1 de agosto de 1914 los británicos estaban en oposición a ingresar en una guerra por defender los derechos de los serbios y los intereses de los rusos. Por esos y otros componentes, Von Moltke creyó que Londres evitaría enfangarse en el conflicto armado. Pero el Reino Unido había firmado un convenio con Bélgica para defenderla frente cualquier agresión, y lo cumplió cuando los ejércitos prusianos invadieron los campos de Flandes.