El Encuentro De América Y Europa

Hay una teoría que abunda en esta idea, y que halla la razón de tan veloces y convulsos movimientos en la sudoración que generan, y que contribuiría a expulsar una parte de ese veneno. Voy a resaltar lo esencial de los requisitos pues hay diferencias en el avance de los procesos electorales en dependencia del tipo, el tamaño o la organización de la empresa, o de si se trata de las administraciones públicas o de las compañías privadas. La extendida experiencia de la andanza por los caminos extraviados va a haber de ser tenida muy en cuenta cuando esa hora de los nuevos compromisos y de las novedosas buscas empieze a tomar cuerpo. Costó bastante esfuerzo, y en realidad no acabó jamás, el reconocimiento de lo que se había hallado y de lo que significaba, que va desde los deslumbrados cuentos de los cronistas hasta la visión de Humboldt, y desde ella hasta todas y cada una de las proposiciones de identidad y de rumbo que han caracterizado el tiempo corrido desde la Independencia. De una forma muy importante, este episodio va a marcar el destino de lo que después va a llegar a ser o a parecer la América Latina. Costó tiempo y mucha dura experiencia llegar a darse cuenta, con todas sus consecuencias, de que aquel no era el sendero para llegar a Asia sino una ruta muy distinta, cuyo destino final nunca llegó a ser revelado ni conocido de forma satisfactoria.

el encuentro de américa y europa

Su aventura fue puesta en cuestión hasta fechas relativamente recientes por carecer de patentizas arqueológicas. Los conquistadores españoles se encontraron un continente mucho más poblado y adelantado de lo que se creía hasta la actualidad. De este modo lo cuenta Hables C. Mann en \’1491\’, un ensayo que altera completamente la visión de un conjunto de naciones. La gran crisis ideológica que se prolonga a todo el mundo desde la desaparición de la Unión Soviética, el objetivo de la Guerra Fría y los descalabros del emprendimiento socialista, pone a la América Latina de nuevo en la difícil situación de buscar caminos. Las negativas experiencias del pasado, desde la Independencia, deben tener ahora más que jamás un valor activo de enseñanza y advertencia.

Fuera de las diferencias de las situaciones nacionales, nos sentíamos parte de una misma condición y de una peculiaridad profunda que nos distinguía por igual de gentes de otras culturas. Terminábamos por asimilar la continua revelación de la rica pluralidad de las situaciones comunes. España, principalmente Castilla, de una sección, y la América hispana de la otra, forman uno de los casos más terminados e identificables de esos reinos. O absorberlo y transformarlo por medio de la educación y de la inmigración masiva de europeos.

Afines A El Acercamiento De América Y Europa

Como lo dijo alguna vez Bolívar, no eran españoles ni tampoco indios sino otra cosa diferente que tenía que ver con las tres etnias creadoras pero que, al mismo tiempo, los sostenía, en el sentimiento y en el hecho religioso, lengua, costumbres, emprendimiento social, dentro de la órbita plena del occidente español. En un desarrollo de cinco siglos, a los dos lados del Atlántico se formó una de las comunidades mucho más extensas y complicadas del mundo. Hay una vasta red social de lengua de españa y otra de lengua portuguesa, muy convenientes a la comunicación mutua, junto a una completa red social de religión, de valores y de cultura.

El virrey y el siervo indígena, en una generación, acabaron por compartir las mismas opiniones y por sentirse sinceramente hermanos en Cristo, con todas las secuelas políticas y sociales que esta situación implicaba. La búsqueda agobiada de vías de progreso llegará próximamente a la dramática conclusión de que no es suficiente con mudar las instituciones políticas y no la educación, sino hay que ir más allá y atreverse a cambiar la base de la población a través de una inmigración europea masiva. La conclusión a la que llegan Alberdi y Sarmiento va a mantener su vigencia en el pensamiento latinoamericano del siglo XIX. «Gobernar es poblar», el apotegma de Alberdi se convierte en la fórmula matriz de este propósito. Esta enorme operación de transplante, que se proponía cambiar la composición étnica de la población, está que se encuentra en la Argentina del siglo XIX y mantiene, en muchas formas, su presencia en los programas políticos de los innovadores hasta bien entrado este siglo.

Los Reyes Reciben A Colón En Barcelona

En rigor podría decirse que, más allá de que el geógrafo lorenés estampó el nombre predestinado en el perfil geográfico de lo que el día de hoy es el Brasil, la parte de españa y portuguesa, que hasta el siglo XVIII constituyó la enorme mayoría de las tierras conocidas, empleó escasamente esa designación. En resumen mucho la cuestión pues no se trata aquí de realizar una proposición doctoral sino sólo un corto artículo con el que pasen Vds. Unos minutitos, un acercamiento habría necesitado de una acción efectiva en ese sentido de ámbas partes llamadas, decididas, a “hallarse”. No digo tanto como “una cita previa” (que tampoco habría estado mal), pero sí por lo menos una conciencia biunívoca que se encuentra en ambas partes.

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Felipe II fue rey de cada uno de los reinos de Indias, los virreinatos y gobernaciones tuvieron un puente de mando en el Consejo de Indias y Olivares los metió de hecho en el juego de la política europea. Para decirlo en términos «saussureanos», todo «significante» contiene mucho más de un «significado». En eso radica, precisamente, la deficiencia comunicativa primordial y la plena virtud creadora del lenguaje.

Un Acercamiento Conflictivo

Ni el almirante tuvo nunca esa intención, ni los Reyes Católicas ni la Iglesia lo habrían permitido, como se demuestra, según explica, en las leyes dictadas en los años siguientes a la conquista para evitar el maltrato a los indígenas. La acusación lanzada por el concejal angelino Mitch O’Farrell ha generado una nueva controversia historiográfica cerca de la figura del investigador de América. No se trata, ni mucho menos, de la primera oportunidad que Colón y, más por norma general, la conquista del conjunto de naciones americano por parte de España fueron objeto de la más ácida censura por los daños causados por los conquistadores a las poblaciones indígenas.

El gran proceso primordial que se inició en tierra de america con la existencia de los tres actores culturales escenciales es el hecho que define la peculiaridad del Nuevo Mundo. Para los que formaban una parte de él no era otra cosa que su planeta verdadero, con todos sus problemáticos componentes, en el cual se planteaba la aventura de sus vidas particulares. El incontenible movimiento expansivo de aquella nueva potencia, desde el desmembramiento del Virreinato mexicano hasta las tentativas repetidas de formas de intervención y de presencia militar en la América Central y las Antillas, produce grandes cambios en la actitud de los políticos latinos hacia el gran país del Norte.

No se trata sólo del uso de una lengua, sino del ser, de la mentalidad, de los valores propios y de la manera de entender la vida y la sociedad. Para decirlo de una vez, pienso que lo más característico que distingue a esa situación cultural repartida en 2 continentes en tantos Estados y situaciones se dio en primer lugar y se definió de manera perdurable en el siglo XVI. Es la temporada en que la dimensión política alcanza su plenitud desde Carlos V hasta Felipe II, es, asimismo, la ocasión en que se define cabalmente un juego de valores característicos, lengua, religión, moral, romancero, refranero, paradigmas, convicciones y misiones de vida. Allí está recogido y expresado lo fundamental, irrenunciable y persistente de esa manera de ser popularizada a 2 continentes, tan múltiple y dispersa, y tan similar a sí. Constituye, para decirlo con las fórmulas viejas tan cargadas de sentido, un reino, un reino cultural y podríamos llamarlo, con toda propiedad, el reino de Cervantes. Pero no resulta bastante aventurado sugerir que la violencia habría seguido siendo un factor diario en la vida política de esos pueblos.