Que Es La Democracia Como Forma De Gobierno

Por ello, cada vez más, se hace indispensable incluir a los ciudadanos en los procesos deliberativos, de discusión y decisionales de una exclusiva administración pública, con mayor participación ciudadana. Método analítico propio, método que radica fundamentalmente en adoptar una particular situación frente a los inconvenientes clásicos -los «temas recurrentes»- de la filosofía del derecho primero, y más tarde de la política. Sin menospreciar los matices que distinguen entre sí a las diferentes teorías políticas en el espacio y en el tiempo, Bobbio rescata las «preguntas preceptivas», que se obtienen del análisis y comparación entre los clásicos, y que dejan enfocar problemas siempre actuales.

Ninguno de los tratadistas políticos clásicos se atrevería a elaborar la democracia como «gobierno ideal» de las monarquías europeas, considerablemente más complejas y pobladas que los pequeños estados donde aún se mantenía un gobierno habitual. En oposición a la concepción de la política únicamente como enfrentamiento antagónico, Bobbio ofrece una idea alternativa de la política, en la que las reglas procedimentales son los requisitos mínimos, el punto de inicio preciso. «En el momento en que se plantea el problema -escribe Bobbio- de la ‘nueva forma de llevar a cabo política’… No se tienen que contemplar únicamente los nuevos sujetos eventuales y los nuevos instrumentos casuales, sino asimismo, y frente todo, las reglas del juego dentro de las que se desarrolla la lucha política en un preciso contexto histórico»171.

Proteger La Democracia

De todas formas cualquier persona puede entender que la participación ciudadana se refiere a una secuencia de ideas y de actividades que favorecen un mayor empoderamiento de los ciudadanos en los asuntos públicos que les afectan. Por ende la democracia participativa es un término redundante, si bien contribuye a remarcar la idea de la participación en unos sistemas democráticos que muchas veces limitan y encauzan la participación en unos procesos muy concretos y que pueden desvirtuar el sentido del “gobierno del pueblo”. En esta disputa en particular se pusieron de manifiesto dos concepciones respecto a la democracia en América Latina. Para Przeworski, las dificultades que vivían los regímenes políticos latinoamericanos no obedecían a especificaciones específicas de este subcontinente, no eran locales solamente, sino más bien generales a todas las democracias representativas. No había tales especificidades, por lo cual los conceptos planteados no establecían diferencias reales. Una década después reafirmaba de qué forma en las democracias actuales , la participación habitual en el ejercicio de gobierno no es posible, lo cual está relacionado con el diseño institucional del Estado moderno, que impide que existan opciones de controlar a la burocracia.

que es la democracia como forma de gobierno

Hay casos de juicios a los presidentes y hasta renuncias, que han conducido a la suspensión del mandato así sea por presiones “desde la calle”, por movimientos sociales, o por alianzas en los congresos o ocasiones especialmente críticas, y que no han conducido a quiebres democráticos. Hay diversos casos de crisis de presidentes en las que se suspenden los ordenes y no se afectó la democracia, ni se produjo un quiebre a esta. Los diseños institucionales le dieron cabida a métodos como el juicio y la destitución en casos de corrupción o de situaciones en especial críticas de contestación popular en las que los presidentes han renunciado. En la situacion de autoridades designadas, se supone la separación y autonomía de poderes, considerada constitucionalmente, lo cual supone que acciones que la afecten y rompan el equilibrio y la lógica de pesos y contrapesos supone una fractura en la democracia. Esto es de esta manera porque la justificación de la democracia moderna se sostiene en la aceptación de un pluralismo axiológico , valorativo (no hay una forma de vida mejor que las otras en términos absolutos) y político (el enfrentamiento ideológico es consustancial a la democracia). De ahí que todo el énfasis se sitúa en diseñar y proteger los procedimientos que se marchan a seguir para producir un debate público en el concurran todas las partes y visiones enfrentadas, que se soluciona a través de una resolución mayoritaria que a su vez tiene bastantes límites.

La Comunidad Política

Nuestro contexto histórico se caracteriza, justamente, por la conquista de la democracia, cuyo concepto preponderante es ser un conjunto de reglas, las que no sólo dirigen a los miembros de una colectividad, sino, además, vinculan a los hombres entre sí. Son reglas que permiten la más extensa participación de la mayoría de los ciudadanos en la resolución de los conflictos que se presentan en la esfera política, ese «campo en el que se realizan las deliberaciones de mayor interés colectivo»172. En las sociedades actuales la democracia representativa es deficiente para garantizar la efectividad y la eficiencia en la gestión pública.

Era muy frecuente estimar que hasta finales del siglo XVIII la manera democrática de gobierno solo se sostenía en sitios muy específicos, como las Provincias Unidas de Holanda y en Suiza; así lo asegura Voltaire en la entrada «Democracia» de su Diccionario filosófico . Nuestro Rousseau se inspira en el gobierno habitual de los Cantones Suizos para elaborar su famoso Contrato Popular, pues los requisitos que exige para la existencia de una democracia son «un Estado muy pequeño, en donde se logre reunir el pueblo y en donde cada ciudadano pueda, sin dificultad, conocer a los demás. […] una enorme facilidad de costumbres […], gran igualdad en los rangos y en las fortunas, sin lo que la igualdad de derechos y de autoridad no podría prevalecer un buen tiempo; y, finalmente, poco o ningún lujo, […]» (El Contrato Popular , Libro III, Capítulo IV).

Peculiaridades De La Democracia

En la entrevista a que nos hemos referido, O’Donnell recuerda de qué forma surgió su interés por los temas referidos a la calidad de la democracia. Señala que quienes habían hecho una parte del proyecto de las transiciones, si bien habían incorporado en sus análisis la incertidumbre sobre el destino de los procesos, en general confiaban en que las democracias nuevas tendrían un mayor avance que las que habían antecedido a los gobiernos déspotas, los que trascenderían la democracia política hacia la justicia popular. También, apunta cómo los académicos que estudian la democracia en América Latina se tienen la posibilidad de agrupar en esos que ven a los países como casos desviados de un camino predeterminado de lo que ha de ser la consolidación de la democracia (visión teleológica), y en los que como él estiman que las democracias toman caminos diferentes, con especificidades según los contextos históricos. Salirse de los marcos estrictamente políticos del régimen implicaba un prominente riesgo en términos del campo de conocimiento. En su concepción última de la democracia hay un desplazamiento de los planteamientos referidos al régimen político (poliarquía) hacia el Estado y la sociedad. Como es conocido, Robert Dahl refiere su concepto de poliarquía a siete atributos básicos, que hacen alusión a un umbral por debajo del cual un régimen no puede ser considerado democrático (autoridades elegidas, elecciones libres y también imparciales, sufragio inclusivo, derecho a ocupar cargos públicos, independencia de expresión, variedad de fuentes de información, autonomía asociativa).

Un ejemplo sería Brasil por ser “un país que puede estar sufriendo graves problemas de representación política”. OWD destaca en este conjunto asimismo a la gran mayoría de países de América Latina, salvo Uruguay, y a los Estados de Europa del Este. Finalmente, el último parámetro es la democracia liberal, popularizada en Occidente, como hemos explicado anteriormente.

Democracia Directa

Así, surgieron ideas para entonces eran revolucionarias, como que no deberían existir personas que por herencia tengan el derecho a dirigir una nación.

Estos participan de la toma de resoluciones, ya sea de forma directa, por ejemplo, a través de un referéndum, o de forma indirecta, votando por sus representantes en el Legislativo, por poner un ejemplo. La aparición de soberanías nacionales y populares empujó, tras la Ilustración en el siglo XVIII, a la expansión y calado de la democracia en la mayor parte de sociedades, en especial en occidente. Por medio de modelos de Estado democráticos es posible garantizar la convivencia entre distintos grupos sociales en un mismo país, recogiendo sus diferencias de modo social y político y observando defendidos sus intereses con apariencia de una legislación, como lo es una constitución. Habitualmente se distingue entre democracia directa (a través de consultas o referéndums se lleva a cabo una elección) o indirecta y representativa (se emplea una votación o solicitud pública para elegir representantes públicos que, de ahora en adelante, se encargarán de la tarea de administración del estado y gobierno).