Biografia De Juan Bosco Resumida

Y los puso bajo la protección de María, pues Ella lo es todo en la Sociedad Salesiana, por expresa voluntad de Cristo Nuestro Señor, declarada desde el primer Sueño. El amor de la Iglesia fue característica suya. Ofrecer a la Iglesia dignos y varios sacerdotes fue siempre y en todo momento uno de sus ideales. Siendo simple estudiante en Chieri se ingenió a fin de que el sacristán llegara a sacerdote. Hacía treinta años un cúmulo de situaciones contribuía en Italia a disminuir el número de solicitantes al santuario; entre otras, las aberraciones políticas, laicismo, servicio militar obligación, desenfreno de la prensa, vilipendio de la Iglesia y de sus ministros, adversidades económicas del Clero… Por añadidura, la supresión de los conventos había privado de la ayuda de los religiosos a las parroquias y el cierre de loa monasterios ponía a varios en la imposibilidad de reclutar alumnos para el santuario.

En el instante comenzó una novena con la Comunión diaria a este fin, de la que participaron algunas compañeras de la salón. Pero los dolores en vez de disminuir, nacieron fuera de la medida de lo soportable, y tanto, que la pobre mujer, convencida de no alcanzar la felicidad, conjuraba a Don Bosco para que la librase de tan terribles tormentos, haciéndola fallecer. En todas partes se dieron gracias a Dios por el feliz éxito del examen de introducción, pero sobre todo en Turín, donde se hizo una peregrinación a Valsálice y una función solemnísima en el Santuario de Valdocco. Al final el 7 de agosto de 1907 Pío X lo declaró Venerable.

El Rector Mayor Abre El Centenario De Salesianos Estrecho En La Capital Española

En esto de explotar las oportunidades, Don Bosco ea un modelo. Pareció realmente bien a los buenos, suscitó las iras de los protestantes. Con aquella publicación y otras muchas que siguieron, Don Bosco indicó el arma vigorosa que se debía utilizar contra los enemigos de la religión y señaló el sendero que debían seguir todos los que deseaban correr en defensa de la sociedad cristiana amenazada.

Su hijo nos guarda en sus Memorias ciertos aspectos de las enseñanzas que Margarita les daba ante la contemplación de la naturaleza. Sin haber estudiado Pedagogía ni Psicología, sabía interesar a los niños y fijar su tornadiza imaginación, despertando a tiempo oportuno su atención y sus sentí – mientos. Las verdades que en las normas parroquiales había aprendido fueron su incesante ley, interpretada con maternal amor católico y cada vez más amable, merced al ejemplo persuasivo de sus virtudes.

Vida Y Obra De Don Bosco

En el momento en que llegó noviembre volvió a Chieri a casa de doña Lucía Matta, la cual, al confiarle nuevamente a su hijo, lo dispensó del pago de la pensión y de procurarse la comida. De este modo, seguro de sí mismo, ingresó en la clase de Gramática, o tercera del Centro. De esta forma, ya que, puntualmente todas las mañanas salía Juan de su casa, asistía a la lección de aquel buen sacerdote, bastante instruido en literatura latina e italiana, y cumplía la obligación contraída de tener en orden la cuadra. En los días en que el párroco no precisaba el caballo, Juan lo sacaba a paseo; en el momento en que estaba en campo libre lo ponía al galope y corriendo a su lado, saltaba a la grupa, cabalgaba y con fantástica agilidad lograba ponerse parado en los lomos del caballo mientras éste seguía su trayectoria.

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Estas excursiones tuvieron su cronista-cantor en la persona de Don Juan B. Francesia, que las narra en 2 atrayentes volúmenes. Estas obras santas no podían menos de irritar al enemigo del bien; de esta forma es que la vida del Siervo de Dios que, por milagro, se había salvado de varios atentados, debía también en este año experimentar la especial asistencia del Serior. Con otras publicaciones intensificaba el Siervo de Dios la publicidad de la buena prensa. Sabido es el bien o el mal que pueden llevar a cabo los textos de Historia, según como estén escritos.

El Santurrón De Los Jóvenes

Tuitamente entre los jóvenes y los mayores, singularmente con motivo de Ejercicios Espirituales, metas, novenas, triduos y fiestas. Además de esto, en 1851, publicaba una nueva edición de El Joven Católico, con la adición de seis capítulos con apariencia de diálogo bajo el título común de “Fundamentos de la Religón Católica”, que resultaban un excelente trabajito apologético. La construcción arruinada hallábase adherida a la vivienda de Pinardi. Sobre la habitación de Don Bosco inclinábase, de un modo que daba espanto, una gran pilastra del edificio desmoronado, que gracias a la caída de este se había separado de su base. A las cinco y media de la mañana se derrumba la otra parte del edificio con un clamor cuádruple que el primero y ocasionando tal llamada de atención, que la vieja casa trepidó por ciertos segundos.

Es muy probable que el recuerdo de su niñez haya influido en el grande Educador, para formular como el mucho más eficiente método de educación el Sistema “preventivo”. Que la realidad llegue antes que el error; que venza temprano a la ignorancia. Que el santurrón miedo y amor a Dios prevenga loe vicios. Que los hábitos buenos arraiguen en el corazón antes que se despierten las pasiones y los escándalos del mundo los conminen…

Afines A La Vida De Don Bosco

—Todavía no tengo casa en Castelnuovo y he de ausentarme frecuentemente. Si deseas venir a la vivienda parroquial para custodiarla, como portero, te doy hospedaje en ella. De esta forma vas a tener completa comodidad para estudiar.

En 1871 envió al instructor Don Pablo Alberti., con otros dos salesianos, a fundar una casa en Marassi, cerca de Génova. Don Albera llevaba consigo algo de dinero para las eventualidades; pero antes de marchar, el Siervo de Dios le preguntó si necesitaba algo. Desde aquel día les remitió todos los meses cien liras. En el momento en que le fueron devueltas las seis mil liras al marido, éste murió; la viuda halló poco después un excelente partido y se casó. Sus dádivas a María Auxiliadora no faltaron de ahora en adelante.

Tiago Costamagna, que fue después valeroso misionero, inspector de las viviendas de la República Argentina y Obispo Vicario Apostólico de las Misiones Salesianas del Ecuador, y que entonces respondió de forma plena a su expectación, imprimiéndole a la Casa el espíritu y el preciso carácter que deseaba el Fundador. Don Pestarino se encontraba impaciente por iniciar el instituto. Don Bosco le mandó al salesiano Don Ghivarello, ingeniero, para levantar los planos y regentar las proyectos.

“nuestra Casas Y Presencias Deben Ser Un Espacio De Lozanía En Este Planeta”

Los restos, ahora hermosas reliquias, fueron colocados en la basílica que él había levantado a su Reina. La piedad, la devoción de los leales reclamaba un altar digno del Santo. Y el altar se realizó, concurriendo el afecto, el arte y la riqueza, tal es así que es un monumento que honra a una ciudad.