Biografia De Salvador Dali

Indudablemente, Dalí llevó la extravagancia y el arte a extremos jamás vistos. Salvador Dalí viajaría a Paris en 1928, rincón que le conduciría a su primer contacto con el surrealismo. El surrealismo es un movimiento casi poético que comprende las demás artes como expresiones artísticas de la poesía.

En sus producciones de este periodo de tiempo tenemos la posibilidad de ver cómo la publicación de la bomba atómica y sus efectos influyen en su creación. Allí efectuó sus últimas proyectos, la mayor parte de ellas de aspecto espiritual, como La Crucifixión o La última cena. Tras ser admitido de nuevo en la Academia de San Fernando es expulsado terminantemente en el año 1926 por su excentricidad. En España se pueden ver muy buenas colecciones con las obras maestras de Dalí, como en La Fundación Gala-Salvador Dalí en Figueres o en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de La capital de españa. Otra cosa que le achacan sus detractores es su desmesurado amor por el dinero, que amasó a manos llenas.

Salvador Dalí: Obra Y Legado

Quizás su obra más famosa es de 1931, el cuadro “La persistencia de la Memoria”, que exhibe los relojes derretidos enfrente de un paisaje de costa. Salvador Felipe Jacinto Dali i Domenech nació la mañana del día 11 de mayo 1904en el pequeño pueblo agricultor de Figueres, España. Le llamaron igual que a su hermano mayor, Salvador, que había fallecido poco antes que él naciese.

Sin embargo, este movimiento artístico terminó adoptando inmensidad de connotaciones políticas; los surrealistas pensaban que la revolución artística debía ir a través de la revolución política. Dalí es uno de esos magos del arte cuya impronta queda patente en todas sus obras. No es requisito ser un especialista en arte para detectar un cuadro de Dalí. Su sello es de manera perfecta identificable y eso provoca que no se ponga en duda su autoría. Salvador Dalí es una figura inconfundible del surrealismo y del arte generalmente. Excéntrico, loco, bizarro, pero, sin lugar a dudas, extremadamente talentoso; Salvador Dalí se realizó un hueco en el mundo artístico y dejó una impronta que prosigue muy viva hoy día.

San Antonio Abad del siglo III, uno de los primeros ermitaños cristianos, es representado en el desierto combatiendo contra las tentaciones de fama, sexo, riquezas y poder. El Beato interpone la Cruz entre su persona y las tentaciones, como única esperanza de que no lo embarguen. En este caso transforma el reflejo de árboles y cisnes sobre un lago, en elefantes perfectamente delineados. Que se inspiró en el queso derretido, y prácticamente fue una al azar el que fuesen relojes, los protagonistas de la obra. Hoy día está en la exposición permanente del Museo MoMA, New York. Mayor retrospectiva en Tate Gallery, Londres; Dalí entrega el retrato del Rey de España en el Palacio de la Zarzuela en Madrid.

El detallismo minucioso pero exponiendo un planeta inconsciente hacen de él el más grande pintor de sueños. Su naturalismo, tomado de sus ídolos Rafael y Velazquez, una gran pasión por la ciencia y las asociaciones delirantes cuya ambigüedad hace distintas intrepretaciones son solo tres rasgos de su arte. En París, Dalí es ya una personalidad, si bien no sabe desenvolverse como un individuo normal. Pero ahí conoce a Gala que se convirtió en esposa, musa y cuidadora.

Dada esta eterna cuestión, figuras como Salvador Dalí parecen aportar la precisa luz en medio de las sombras. “En mi vida son extrañas las oportunidades en que me he envilecido vistiendo el traje de paisano. El artista reflejó estas declaraciones en su libro Diario de un genio, donde queda clara su patente atracción por su figura. Ante esta eterna cuestión, figuras como Salvador Dalí parecen aportar luz en la mitad de las sombras. El artista dejó escritas estas afirmaciones en su libro Períodico de un genio, donde queda clara la atracción por su propia figura que experimentaba el artista.

Salvador Dalí I Domènech 11/05/1904 Figueres (españa) – 23/01/1989 Figueres (españa)

Esta idea del hermano fallecido cuya esencia vive a través del vivo podemos verla en inmensidad de manifestaciones artísticas, ya sea en forma de doble o de crisis de identidad. Un buen ejemplo de esto lo podemos encontrar en el poema El Circo de Leopoldo María Panero. Dalí no va a ser una salvedad y observamos que este suceso ha podido haberle causado enormes crisis de identidad. Desde 1931, Dalí participó en numerosas exposiciones de la mano de su mecenas, Edward James, y en 1934 se casó con Gala. Tras un viaje por Italia, Dalí comenzó a sentir atracción por los temas religiosos, a los que aplicó su gusto por lo extraño y onírico.

En febrero de 1921, la madre de Dalí, Felipa, murió como consecuencia de un cáncer de útero y el joven no ha podido sobrepasar esta adversidad. Años después reconoció que “fue el golpe mucho más fuerte que he recibido en mi vida. La adoraba. No podía resignarme a la pérdida del ser con quien contaba para realizar invisibles las inevitables manchas de mi alma”. Inventó entre otras cosas, el procedimiento paranoico critico, con sus dobles imágenes y pintó más de 1500 obras de arte, sin contar decorados, fotografías, colaboraciones y sus numeritos, que actualmente no tienen la posibilidad de mucho más que considerarse como Arte.

Los Elefantes

A lo largo de los años setenta Salvador Dalí creó e inauguró el Teatro-Museo Dalí, en Figueres, donde está expuesta una enorme compilación de su obra, desde los comienzos y sus creaciones dentro del surrealismo hasta las obras de los últimos tiempos de su historia. Tras vivir a lo largo de muchos años en Portlligat, cuando murió su esposa Gala se trasladó unos años al Castillo de Púbol y pasó la última época de su vida en la Torre Galatea de Figueres, cerca del Teatro-Museo Dalí, donde quiso ser sepultado. Tras estudiar en La capital de españa, Salvador Dalí se marchó a París y se integró en el grupo de pintores y escritores surrealistas.

Fotografía De Salvador Dalí En El Momento En Que Era Niño, Con Unos 2 Años De Edad

Dalí paso su infancia entre Figueres y la casa de veraneo de la familia en el pueblo pescador de Cadaqués, donde sus progenitores le edificaron su primer estudio de arte. Su familia le animó des de muy joven a desarrollar su creatividad y fue a estudiar arte a una academia de Madrid. Antes de nacer, sus padres habían tenido otro hijo, el hermano mayor de Dalí, que asimismo se llamaba Salvador. Durante toda su vida, Salvador Dalí señaló la idea de llevar consigo la carga de su hermano mayor; tal y como si él fuera una parte de su difunto hermano que, de alguna manera, murió para que Dalí se hiciera inmortal. A inicios de la década de los treinta, Dalí halla su propio estilo, su particular lenguaje y forma de expresión que le acompañarán siempre y, aunque vaya mudando y evolucionando, va a ser, en el fondo, el que todos conocemos y que le define tan bien. Dalí está integrado absolutamente en el surrealismo y empieza su consagración como pintor.

Estudiante En La Capital Española

De este periodo datan algunas de las obras que le transforman en entre los máximos representantes del surrealismo, como “El enorme masturbador”, “El espectro del sex-appeal”, “El juego lúgubre” y “La persistencia de la memoria”. En 1929 conoció a la joven rusa Helena Diakonova, conocida con el sobrenombre de Gala, que desde ese momento se transformaría en su modelo y compañera. Era aún bastante joven, en 1921, en el momento en que decidió trasladarse a La capital española para estudiar arte.