Biografia De San Ildefonso

Se integra en el Escudo pues el Instituto no es algo apartado , su razón de ser son las personas de esta localidad. Desde la calle Ferrer hasta la Avenida de La Salle, desde 1910, año en que se fundó, el instituto de San Ildefonso ha sido parte viva de la Ciudad, motor de ocupaciones y centro docente por el que han cruzado y se han formado generaciones y generaciones de tinerfeños. Nosotros somos el futuro de Santa Cruz, y en pocos años, nos va a tocar ser fermento entre las gentes de nuestra hermosa localidad.

biografia de san ildefonso

E quando ovo desde Sevilla salió con él sant Ysidoro y también todos los onrrados de la çibdat; ca a todos pesava de su partida; e fueron bien una legua, que se non podían dél partir. E al partimiento despidióse de todos con grant humilldat, y también ellos començaron de plañir tal y como si fuera su hermano. Y también tornáronse a Sevilla muy tristes, deziendo mucho bien de las sus costunbres y también de quantos buenos castigos dava a los que a él se allegavan. Pero con todo el aprender, jamás dexava de rezar las oras nin perdía su oraçión. Ca sienpre tres vezes en el día fazía oraçión, al Padre y también al Fijo e al Spíritu Sancto singularmente.

Ildefonso, San (607-

El abad reunió a todos y cada uno de los frailes, que unánimemente apoyaron la súplica. E assí como el mesquino la començó a vestir, en tal manera lo apretó que lo fizo partir por medio, tan fuertemente que fue grant espanto a quantos lo vieron. E desque los señores de la iglesia vieron esto, tiráronle la casulla y también pusiéronla muy onrradamente y también con grant reverencia en el sagrario con las otras reliquias y también a él sacáronlo de la iglesia.

Y también por ende es escripto dél que era así como espada para recortar e destruyr todas las maldades. E desque le ovieron dado todos paz, rogóles él que le quisieran todos oyr. Y también fízoles un sermón del estado de los religiosos, deziendo varias cosas del estado y también nobleza de la religión y también de cómo se ha de mantener; de lo qual fueron todos los canónigos muy hedificados; ca sabet que todos eran escogidos para el serviçio de Dios. E en este sermón dió a comprender santo Yllefonso que sabía él realmente bien lo que dexava y también la segurança del estado que tomava.

Capítulo Xiii

Y también él respondió que como sant Illefonso avía seydo perlado, que assí era él, y también que non era menor que su antecesor; e porqué le non convenía emplear de todas y cada una de las cosas que el otro usava. Por lo qual determinó de dexar el planeta e ponerse en un monesterio de sant Cosme y también sant Damián de canónigos reglares que era fuera de la civdat, que llamaban Agalia; non poniendo en consejo a alguno pues lo non podiesse enbargar. E sabed que deste monesterio era abad un santo omne, que avía nombre don Diosdado; y también él e todos y cada uno de los sus canónigos fazían santa vida, non se trabajando en otra cosa sinon en el serviçio de Dios. Ca avía buena provisión e muy çierta y también por esta razón eligió sant Illefonso aquel lugar. Ya que tan noble era en costunbres y también tan ferviente en devoçión que a todos era enxienplo de santidat e buenas obras.

Y también desque ovieron comido partió largamente de lo propio con los que comprendió que lo avían menester y también dénde aguisóles de qué forma se fueran. Y también ellos despediéronse dél e fuéronse para sus tierras loando la santa vida y también desprendimiento de Beato Yllefonso. Y también él fincó muy alegre dando muchas graçias a Dios pues avía conplido su desseo. Y también ciertos que entendieron que les cunplía, quedaron allí con él, por lo qual enderesçaron las vidas e fezieron serviçio a Dios. Desque santo Yllefonso se sentió libre de la turbaçión de los familiares, dio muchas graçias a Dios; e assosegó su spíritu en aquello que deseava, serviendo a Dios con mucha humilldat y también pagiençia en tal manera que quantos oyan dezir de la su historia, le llamavan el bienaventurado.

Ildefonso, Obispo De Toledo, Santo, 607-667

¡O virtud extraordinaria e bastante de loar, ser en la moçedat viejo, non por bida prolongada nin por grant cuento de años; mas por sabiduría e vida sin manzilla! Era moço por hedat; mas non avía en sí cosa de moço, salvo la santa sinpleza. Ca assí disponía con una sabiduría divinal sus obras e pensamientos e tenía organizados todos los tienpos, que jamás vacava sinon al estudio o a la oraçión.

Y también otras tres vezes a santa María, rogándole que le guardara de todo yerro e de todo pecado. Por lo qual Dios de este modo ponía su graçia y también su virtud en él, que nunca se podía fallar en alguna cosa digna de reprehensión. Enterrado el santurrón cuerpo, como avedes oydo, muy onrradamente, ayuntáronse los del cabillo para proveer a la iglesia de perlado.

Pero en tal forma que lo uno non enbargava a lo otro; mas la oraçión era revelamíento de la lecçión y también la lecçión de la oraçión. El primero fue sant Eugenio mártir; el qual la convirtió, y también resçibió después martirio por el nonbre de Ihesu Christo. El segundo fué sant Eugenio confessor, tío de sant Illefonso, por cuyos meresçimientos sienpre fue guardada y también protegida.

Quando todos los perlados fueron ayuntados como dicho es, rogóles sant Illefonso que folgasen ocho días por el trabajo del sendero. E al octavo día ayuntóles a todos en la iglesia mayor y también oyeron Missa con grant devoçión. Ca sabed que todos los omnes de aquel tienpo amavan bondat y también verdat. Ca los clérigos sostenían castidat y también linpieza; y también los señores mantenían franqueza y también iustiçia. Ca savían que avían beato rey que los sostenía a todos en paz e en concordia.

El diablo, que nunca se paga de ningún bien, quando al omne falla oçioso fázelo meditar cosas pues finque siempre y en todo momento en la yra de Dios. Ca pues él nunca pudo cobrar la gloria que perdió, cobdicia fazerla perder a todo el humanal linaje; conque bienaventurado es el que de los sus lazos puede escapar. E como nos es a todos mortal enemigo, desea nos por esta vida mesquina y también carnal fazer perder la graçia de Dios y también la vida perdurable; poniendo en nos sobervia e enbidia y también yra e vanagloria y también ypocresía y también otros muchos males. E lo malo que es que se trabaja de nos fazer caer en heregía pues sabe que esta es la peor cosa que nos tenemos la posibilidad de fazer que mucho más sea a deserviçio de Dios e condepnaçión de nuestras almas.

Pues veyendo sant Ysidoro la su sinpleza e bondat allegávalo bastante assí e dávale cada día lección de lo qu\’él sabía. Ya que conçebiendo esta dueña bienaventurada, al tienpo parió un fijo e púsole nonbre Alfonso; el que crió ella lo más guardadamente que pudo. E después que fué de tienpo de dos años, mostróle ella mesma el Ave María.