Era El Representante Directo Del Rey En La Nueva España

Y después, habiendo presentado una cédula de vuestra alteza por la que tiene proveído y mandado que donde hubiere audiencia real no haya corregidor, lo acordó y suplicó nuevamente diversas veces. Y a diez y ocho de octubre del mismo año de setenta y cinco se decretó que se proveería lo que conviniese. Y prácticamente un año después desto, en una petición que se presentó en vuestro real consejo, en que pidió varias cosas que convenían al bien general de la Novedosa España, y en otra particular sobre este mismo caso, habiendo suplicado lo mesmo, se dictaminó que se tenía precaución de proveer en ello lo que conviniese. Y por ser como es tan necesario y justo que vuestra alteza mande eliminar y quitar el dicho oficio de corregidor y hacer a la dicha ciudad la merced que ha suplicado, pide y suplica a vuestra alteza que sin ofrecer sitio a más dilación, sea servido de mandar que entonces se consuma el dicho oficio de corregidor»63. Tras la meticulosa visita de Ovando, y con la intención de remarcar la autoridad real y de aumentar la recaudación fiscal en estos territorios, el monarca español emprendió una secuencia de reformas y medidas administrativas, entre aquéllas que se podría contar la introducción de este funcionario de la corona en los cabildos de las principales poblaciones indianas, incluyendo al de México10. Actuando sin unidad ni concierto, y pese a la superioridad que la especialidad, el armamento y los recursos daban a los realistas, realmente sorprende y admira lo que los rebeldes conseguían realizar.

El Cabildo estaba compuesto por los alcaldes ordinario, regidores, oficiales de las cajas reales, el alférez real, alguaciles mayores escribano y otros. Desde Felipe II comenzaron a venderse los cargos en subasta pública al mejor postor y la representación estuvo a cargo de los mucho más ricos de la población. Por la dificultad de la sociedad y la necesidad de dirigir justicia se organizaron las audiencias. La Audiencia de Charcas se fundo por la relevancia que adquirió el Cerro Rico de Potosí y se instalo en 1561. Tuvo gran independencia por la lejanía de Los Reyes –capital del virreinato- y de la Metrópoli. Políticamente tomaba medidas frente a la sepa de normas de la Corona o del Consejo de Indias.

Hot Teens Enjoy Each Other Before Pleasing Dong

Finalmente, los Cabildos; éstas eran instituciones municipales, propias de cada ciudad que encargadas de su gobierno y administración y también integradas por españoles y criollos. Se podría mantener que en las cartas no se expresa la visión de los integrantes del municipio, sino solo la del procurador. No obstante, hay elementos para asegurar que el procurador está recogiendo principios y argumentos de quienes componían el cabildo. Primeramente, al comprobar las actas del cabildo resulta claro que las ideas y posiciones que se encuentran desperdigadas en las discusiones en el municipio toman en las cartas del procurador un orden expositivo. Por otro lado, el procurador llevaba consigo normas precisas que debía proseguir y a lo largo del proceso se registra la comunicación que existió entre este y el cabildo.

Por ello, este tema fue fundamento de numerosos pleitos y procesos. Juan Velázquez de Salazar, procurador general de la Novedosa España, en nombre de México, dice que vuestra alteza fue servido de proveer por corregidor de aquella ciudad al licenciado Obregón, que fue a ella en la última flota de que fue por general don Antonio Manrique. Y como buenos, fieles y obedientes vasallos de vuestra alteza, los del cabildo y municipio lo recibieron y utiliza el dicho cargo, lo cual comentando con el acatamiento debido no hubo sitio de se proveer y mandar. Y por vuestra alteza hay que enmendar y anular y proveer que en la gobernación de la esa localidad se guarde la orden que hasta aquí se ha tenido23. Pero la energía de la raza de españa era tal, que el fenómeno se verificó, y al cabo de tres siglos, debido a que la comunicación, como fenómeno osmótico, entre los grupos en el interior, y las ideas en el exterior, se encontró España con que había engendrado Españas americanas que podían vivir por sí solas, lo que ella se esforzó en impedir a través de una pelea insensata.

Fomento el estudio y la elaboración de mapas de la geografía americana así como se ocupo de la ciencia de navegación. — había perjudicado con seriedad a la población indígena, por lo que el daño del pago del salario era aún mayor. Este era el primordial grupo social del que provenían los regidores de México.

El Virreinato De La Nueva España

No obstante, la solicitud de los regidores de remover el cargo del corregidor no remitió a cuestiones personales ni denunció la actuación particular del licenciado Obregón. Esta, como veremos, giró cerca de una secuencia de razonamientos sobre principios políticos y jurídicos más extensos. Desde su fundación, el cabildo de México había operado durante más de cincuenta años sin la presencia de este funcionario de la Corona. La introducción del corregidor causó un gran malestar entre los regidores, quienes abiertamente se inconformaron y demandaron al rey su revocación. Iturrigaray armaba a los mexicanos, como lo habían hecho sus antecesores, para asistir a los apremios de la guerra con los ingleses, y así quedó definitivamente constituida una clase militar que en mucho más de dos siglos no había existido y que exigió con insolencia fueros y permisos. Iturrigaray buscaba el reconocimiento en esta clase, y en los acantonamientos de Jalapa, se daba ínfulas de monarca; entretanto se enriquecía de cuantos métodos le era posible, tendiendo la mano a todos los obsequios y prestando asistencia a todos y cada uno de los prevaricadores.

era el representante directo del rey en la nueva españa

Los regidores de la ciudad de México, al recobrarlos, se ubicaron políticamente en un polo opuesto a las tradiciones de carácter absolutista y de ciertos capitales de la llamada razón de Estado, que empezarían a ser poco a poco más empleados en aquella época por el rey y sus gobernantes. El desarrollo realizado para destituir al corregidor de México puede ser visto, en este sentido, como un episodio mucho más de los debates en torno a la relación entre el poder del rey y el poder del reino. Prácticamente un año tras haber recibido la provisión se presentó el licenciado Obregón en la ciudad para tomar posesión de su cargo. Para esto, acudió en primer lugar a la Audiencia de México, donde juró de utilizar su trabajo «bien y también fielmente, según e como debe ser juzgando los pleitos, causas e negocios que frente él pasaren conforme a las leyes e ordenanzas de esta esa ciudad»11. Más tarde, se presentó en las casas del ayuntamiento «con una vara de justicia en sus manos» y la provisión real de su nombramiento, la que los regidores «obedecieron como carta y también mandado de su majestad rey y también señor natural […] y en cumplimiento de ella lo recibieron por corregidor desta dicha ciudad y también su juramento según como su majestad lo manda e lo firmaron»12.

Funciones

El cargo de virrey en Indias aparece en las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas por Colón y los Reyes Católicos en 1492, pero no se afianza hasta que se tiene conocimiento de la extensión de los recientes territorios y de la importancia de las culturas en ellos asentadas. Este cargo reúne en su persona todos y cada uno de los poderes de gobierno (capitán general, gobernador, presidente de la Audiencia, inspector de todo el sistema económico de su territorio, y en materia religiosa, ejercita de vicepatrono). Como observamos, si bien en las cartas no se desafiaba en ningún momento la autoridad real, sí cuestionaban sus formas y le demandaban arreglar los daños. Al dirigirse de esta forma al monarca no estaban apelando a su voluntad, sino a la legitimidad de su demanda. De esta manera se lo hacía saber abiertamente el procurador al concluir 2 de las cartas señalando que «solicito más que nada cumplimiento de justicia»64. Joan Velázquez de Salazar […] afirma que a 12 de hebrero del año pasado de quinientos y setenta y cinco, suplicó a vuestra alteza en el dicho nombre, fuese servido de remover el oficio de corregidor que se había proveído para aquella ciudad y expresó causas muy bastantes por donde no convenía que le hubiese, y se le respondió que adelante lo acordase.

Pero más importante aún, en documentos posteriores elaborados y firmados por el cuerpo capitular aparecen recogidas exactamente las mismas ideas. El ayuntamiento de México no fue el único en solicitar la remoción de este cargo. De este modo, por ejemplo, como lo ha estudiado Caroline Cunill, en Yucatán se presentó una reacción similar por los mismos años. Miembros de los gobiernos locales —indígenas y españoles— demandaron al rey eliminar los corregimientos, utilizando razonamientos afines a los expuestos por el cabildo de México, sobre todo lo referente al bienestar de los indios; ver Cunill . De la misma sucedía con la mayoría de los municipios de la Monarquía, el cabildo de México funcionaba como la instancia instantánea para solucionar las necesidades políticas, administrativas y judiciales de los habitantes —en un caso así españoles, negros y mestizos— del centro urbano. Las labores desempeñadas por quienes constituían esta institución estuvieron relacionadas con la impartición de justicia ordinaria en el campo local, el resguardo del orden público, la administración de los recursos comunes, la recaudación de determinados impuestos, la organización del trabajo y las obras públicas, el control sobre el abasto y el comercio y la organización de festividades, entre otras4.

Conforme la colonización de españa se afianzaba, en cada gobernación se designaron una serie de funcionarios locales como el corregidor. Pues siendo como son tan pocos los vecinos de aquella ciudad serles ha muy enorme molestia el tener corregidor, ministro de justicia forastero y extraño, y no de los vecinos de la región como siempre lo fueron y son los alcaldes ordinarios de ella. En la tradición del derecho romano, central en el pensamiento político de la época, la costumbre guardada por el pueblo era concebida como ley39. Recobrando este fundamento, distintos autores sostenían que la práctica podía derogar precisamente una ley o orden dado por el príncipe. De esta manera, por ejemplo, veinte años antes de la redacción de las cartas que nos ocupan, Alonso de la Veracruz explicaba en una relección dada en la Facultad de México de qué manera la costumbre, siendo concebida como la multiplicación de los actos de los hombres, debía ser concebida como la voluntad de la red social. Para este teólogo, era la comunidad quien otorgaba la autoridad al gobernante, por lo tanto, podían a través de su intención —manifestada en la costumbre— derogar una ley, aun contra la intención del legislador40.

Desde 1538 tres oficiales reales —el contador, el factor y el tesorero de la Real Hacienda— se habían integrado al cabildo como regidores13. Pero el caso del corregidor era distinto, no se trataba de un regidor más en el cuerpo capitular sino más bien de un funcionario ungido de jurisdicción y con mayor jerarquía que el resto de los oficiales. Así, el corregidor se incorporaba a la institución como un nuevo juez de primera instancia que competía en esta jurisdicción con los alcaldes ordinarios y, al tiempo, como un juez de apelación para las sentencias dadas por ellos. Pero la inconformidad de los regidores por la presencia del corregidor no se limitaba al inconveniente de la impartición de justicia. Aparte de desempeñarse como juez en el municipio, el corregidor tenía facultades administrativas.