Sustancia Definicion Filosofica

La duda universal y metódica lleva al sujeto que conoce a la existencia de esta realidad. El atributo primordial de esta substancia es el pensamiento o consciencia. Soy una cosa que piensa, afirma en su popular artículo del Discurso del Método. El yo o alma, la res cogitans, es entera y completamente diferente de mi cuerpo ; incluso puede existir sin éste. El mecanicismo es la doctrina filosófica que enseña la realidad desde la causalidad eficiente, esto es, sin referencia a ninguna finalidad. Descartes no quiere más elementos para argumentar los fenómenos y sus relaciones, que la materia y el movimiento.

Siempre y cuando tenga claro que, en realidad, el Sol no sale, no se mueve cerca de la Tierra, sino que es ésta la que gira sobre sí, ocasionando el movimiento aparente del Sol. Si alguien, a partir de afirmaciones como ésa, termina convencido de que el Sol gira en torno a la Tierra, entonces está cometiendo el error de tener por real un movimiento aparente, y llega a conclusiones falsas por interpretar verdaderamente lo que sólo debe ser entendido como una forma, lícita, pero arbitraria, de conceptualizar unos hechos. El almacenaje o acceso técnico que se emplea de forma exclusiva con objetivos estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu Proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información guardada o recuperada sólo para este propósito es imposible utilizar para identificarte. Una vez introducido el movimiento en la materia, Dios no interviene más, si no es para proseguir manteniendo la materia en su ser. Esta persona trata las características de las figuras en el chato y en el espacio.

Sustancia En Aristóteles

Con esto, lo definitorio del supuesto personal, lo que diferencia fundamentalmente a la gente de los individuos inanimados, los animales y las plantas, es la cabeza. Pero su constitutivo formal es el esse, el acto de ser personal. Desde el ser la subsistencia de la persona se nos revela como autoposesión y la individualidad, como total incomunicabilidad, las dos de un ser pleno. Por lo demás, en relación una parte de la especie, en cuanto substancia incompleta, el alma separada no es hipóstasis, pero el ser con el que funda la persona le forma parte en propiedad y, en este sentido, guarda la índole personal, y esto explica su tendencia natural a la reunión con el cuerpo. Por servirnos de un ejemplo, si una hoja verde se vuelve amarilla, la hoja es la substancia, es la misma antes y después del cambio, sólo que antes tenía una propiedad y luego ha pasado a tener otra .

Critica del mismo modo a los espiritualistas, que relacionan todo pensamiento a una sustancia fácil e indivisible, y a los materialistas que, al contrario, relacionan todo pensamiento a la extensión. No obstante, Hume olvida que, si se toma como referencia de algo, una otra cosa, al ser esta considerada no puede incluirse en lo referido. Esto es, si tomamos como punto de inicio las impresiones y derivamos de ellas las ideas, como sostiene Hume, aquello que se piensa que se encuentra como productor de las impresiones, si bien según Hume sea un concepto y, por consiguiente, su existencia deba estar legitimada por una percepción correspondiente, es imposible estimar una impresión. Así, aquello a que mencionan todas y cada una de las impresiones no puede ser situado en exactamente la misma categoría que las impresiones, porque, de esta manera, referente y referido se hallarían en un mismo nivel, sino que ha de ser considerado como algo distinto que posee la posibilidad de abarcar a lo demás referido. Por tanto, el líder no va a poder ser referido, pero va a estar que se encuentra en toda referencia. La segunda parte de la física estudia la teoría de la materia.

Alma:

Propiamente, solamente Dios es una substancia, en la medida en que solo la realidad sin limites existe por sí misma de formas enteramente independiente. Tanto lo pensante como lo material serían el resultado de la creación divina y, en consecuencia, dependientes de la sustancia infinita. De todas maneras, la distinción entre las sustancias pensante y extensa le permite a Descartes la independencia absoluta de estos dos campos de realidad. Hume critica la iniciativa de sustancia, tanto material, referida a los elementos corpóreos, como inmaterial, referida al sujeto espiritual o yo. Mantiene que no hay razón alguna que asegure de manera convincente la existencia de ninguno de estos 2 géneros de substancia.

El atributo de la substancia espiritual es el pensar, y el atributo de la substancia corpórea es la extensión. Esto es, existen el pensamiento y la extensión como realidades distintas, y puedo captarlas de una forma diferente. Los métodos o ediciones particulares de cada sustancia son los diversos pensamientos, en el primer caso, y la figura y el movimiento, en el caso de la substancia larga. En el marco anunciado en las páginas precedentes, podemos decir que el término de sustancia es un concepto formal que el comprensión aplica a priori en el momento de interpretar las intuiciones como experiencias, de igual forma que aplica, por servirnos de un ejemplo, el término de círculo para interpretar las percepciones como intuiciones. De la misma manera que no hay ninguna percepción que nos indique que debemos interpretar una elipse como un círculo visto de lado, tampoco hay ninguna intuición que nos indique que una serie de conceptos hayan de ser aplicados en calidad de características de otro concepto. No obstante, al regresar al salón, las impresiones hoy día recibidas son, en mayor o menor nivel, afines a las recibidas previamente.

Así, no habiendo en la idea de substancia, material o inmaterial, correspondencia alguna con ninguna impresión anterior de la que se derive, Hume se resiste a asegurar su vida. De este modo, a la hora de detallar exactamente en qué consiste el conocimiento, hemos ido eligiendo aquellos conceptos que, a nuestro juicio, han resultado mucho más capaces para entender el proceso. El término que vamos a discutir aquí podría compararse a la clasificación entre animales terrestres y marinos. Es legítimo, en el sentido de que sirve para detallar algunas situaciones, puede ser útil en determinados contextos, pero puede ser realmente capcioso en otros contextos. En definitiva, no pertence a los conceptos que necesitemos introducir para analizar el saber, pero nos será útil mucho más adelante para comprender ciertos extravíos en los que incurre la razón cuando trata de filosofar sin la base correcta.

La Composición De La Verdad: La Teoría De Las Tres Substancias

Es el sujeto de la oración si quiero que la frase tenga para mí algún sentido. Del mismo modo, si veo un trozo de cera roja, mi entendimiento debe de establecer que eso rojo que estoy viendo es el color de un trozo de cera, si deseo que mi intuición tenga para mí algún sentido. Por consiguiente, en criterio de Hume, nuestras percepciones no son inherentes a ninguna substancia material ni inmaterial, como quieren los materialistas y los espiritualistas, respectivamente. El yo pensante es la primera sustancia que representa la primera verdad o seguridad.

Substancia – Diccionario De Filosofía Aristotélica

No obstante, debido a la posibilidad del olvido y a que la identidad personal se puede prolongar alén de nuestra memoria, Hume asegura que ésta no genera propiamente la identidad personal, sino la descubre, es decir, pone de manifiesto la relación causal existente entre nuestras diferentes percepciones. Así pues, la memoria, si bien siendo considerada su fuente, precisa de la imaginación para producir íntegramente la identidad personal. Cualidad que reúne el planeta, asimismo considerado como sustancia amplia.En el espacio es la esencia de todo el mundo corporal.

Sustancia:

Se da asimismo este nombre a los partes pertenecientes de los seres de que charlamos, partes que los limitan y determinan su esencia, y cuyo anonadamiento sería el anonadamiento totalmente. Así, la existencia del cuerpo, según algunos pensadores, es dependiente de la de la superficie, la existencia de la área de la de la línea; y ascendiendo mucho más, el número, según otra doctrina, es una substancia; porque, anonadado el número, por el momento no hay nada, siendo él el que determina todas y cada una de las cosas. Por último, el carácter propio de cada ser, carácter cuya noción es la definición del ser, es la esencia del objeto, su substancia misma.

La memoria, por consiguiente, nos permite detectar, aunque el instante y las impresiones hayan variado, un mismo objeto y un mismo sujeto, haciendo que las impresiones presentes y las pasadas parezcan uniformes. Lo en teoría idéntico, aquello impuesto a lo variable y discontinuo, no es sino más bien una sucesión de ideas mutuamente conectadas por las relaciones de semejanza y de causalidad. La memoria es, según Hume, la facultad que, siendo con la capacidad de realizar rememorar como ideas impresiones pasadas, genera esta relación de semejanza entre ellas, tal como la continuidad y extensión de su sucesión mediante la relación de causalidad. “Si no tuviésemos memoria no tendríamos jamás noción alguna de causalidad y, por ende, tampoco de esa cadena de causas y efectos constitutiva de nuestro yo o persona” . Para Hume solo hay percepciones que, según la fuerza o vivencia con las que son recibidas por los sentidos, tienen la posibilidad de clasificarse en impresiones o ideas, que, por su parte, pueden ser sencillos o complejas . Las ideas simples corresponden y representan precisamente las impresiones simples, y no hay circunstancia alguna en las unas que no se halle en las otras.

Pero si son tan distintas, entonces se plantea el inconveniente de la relación entre ambos. Entendemos que hay movimientos que son rigurosamente físicos, mecánicos, similares a los del resto de los animales (equiparables a los movimientos de las máquinas, tan de modo por entonces). Por otra parte, hay movimiento voluntarios, en los que se ejercita el alma (la aptitud de resolución, la intención, y la aptitud de pensar están relacionadas). Al contrario que los escolásticos, Descartes aplica el término substancia primeramente a Dios, y luego, por analogía, a las cosas naturales. Las substancias finitas serían la Res cogitans, el pensamiento, y la Res extensa, la materia definida por la cualidad de la extensión.